Feliz con mi Huawei C5320

Cuando lo vi por primera vez se que nos íbamos a encontrar pronto, pese a todos los contra que todo el mundo me decía, en especial mi hija que me decía que ´para que yo iba a querer un teléfono MP4.
Otros le achacaban la cámara de baja resolución, (la de mi casa es de solo 3 megapixel y saca fotos excelentes), porque esta cámara es de 1.3 megapixel. (Para mi más que suficiente).
Que si la memoria es limitada, FALSO, tiene una ranura para microsd de hasta 1 giga (creo, yo solo tengo una de 128).
Que no tiene Bluetooth ni infrarojo, (ni que yo lo utilizara mucho, casi todos mis contenidos vienen vía web), y para introducirlos solo tengo que conectar el cable USB y copiar o bajar mis archivos.

Es delgado, es bonito, es cómodo y los más importante: ES BARATO.

¿Es chino? ¿y cual es el problema? acaso no te das cuenta que estás rodeado de cosas hechas en china avaladas por “nombres” y que ni te das cuenta? ¿Que marca es tu televisor y donde está hecho? O el teclado de tu computadora, o el case si tienes un clone?

¿Que es una marca desconocida? ¿Y es que acaso siempre voy a tener que comprar lo que me impongan las marcas tradicionales?

No han visto el declive de Motorola y de Nokia al tener casi 3 años sin sacar un teléfono nuevo, pero no de serie sino de diseño? El éxito que tuvo Motorola con el Razor ya se está marchitando, si es que ya s marchitó. Ahora viene Apple, vamos a ver cuantos cambian a ese diseño.

Yo por los momentos de verdad estoy muy complacido y satisfecho de este teléfono, donde veo los video de Hi-5, Guns n´ Roses, escucho los pm3 de Red hot Chilli Peppers y además le sco fotos y videos a mi familia.

Lo único malo es que para añadir utilidades, solo lo puedo hacer por Neo de Movilnet, pero a menos que sea un GPS, creo que con lo que tiene, tengo todo cubierto. (por cierto nunca uso más del 40% de todas las herramientas del celular).

Esta es la página del teléfono en cuestión, y la puedes ver aquí

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Feliz con mi Huawei C5320

Cuando lo vi por primera vez se que nos íbamos a encontrar pronto, pese a todos los contra que todo el mundo me decía, en especial mi hija que me decía que ´para que yo iba a querer un teléfono MP4.
Otros le achacaban la cámara de baja resolución, (la de mi casa es de solo 3 megapixel y saca fotos excelentes), porque esta cámara es de 1.3 megapixel. (Para mi más que suficiente).
Que si la memoria es limitada, FALSO, tiene una ranura para microsd de hasta 1 giga (creo, yo solo tengo una de 128).
Que no tiene Bluetooth ni infrarojo, (ni que yo lo utilizara mucho, casi todos mis contenidos vienen vía web), y para introducirlos solo tengo que conectar el cable USB y copiar o bajar mis archivos.

Es delgado, es bonito, es cómodo y los más importante: ES BARATO.

¿Es chino? ¿y cual es el problema? acaso no te das cuenta que estás rodeado de cosas hechas en china avaladas por “nombres” y que ni te das cuenta? ¿Que marca es tu televisor y donde está hecho? O el teclado de tu computadora, o el case si tienes un clone?

¿Que es una marca desconocida? ¿Y es que acaso siempre voy a tener que comprar lo que me impongan las marcas tradicionales?

No han visto el declive de Motorola y de Nokia al tener casi 3 años sin sacar un teléfono nuevo, pero no de serie sino de diseño? El éxito que tuvo Motorola con el Razor ya se está marchitando, si es que ya s marchitó. Ahora viene Apple, vamos a ver cuantos cambian a ese diseño.

Yo por los momentos de verdad estoy muy complacido y satisfecho de este teléfono, donde veo los video de Hi-5, Guns n´ Roses, escucho los pm3 de Red hot Chilli Peppers y además le sco fotos y videos a mi familia.

Lo único malo es que para añadir utilidades, solo lo puedo hacer por Neo de Movilnet, pero a menos que sea un GPS, creo que con lo que tiene, tengo todo cubierto. (por cierto nunca uso más del 40% de todas las herramientas del celular).

Esta es la página del teléfono en cuestión, y la puedes ver aquí

Gualberto Ibarreto

Gualberto Ibarreto es un cantante de música venezolana que uno mucho extraña cuando va en el carro y lo único que ponen es música llanera, (muy buena por cierto pero también hay otros estilos).

Gualberto canta los que se llama la música oriental venezolana, que tiene una mezcla de Polo Margariteño, bolero y bastante Cuatro (el instrumento).

Gualberto Ibarreto nación el 12 de julio de 1947, es decir que ya está próximo a cumplir los 60 años de edad. En la población de El Pilar estado Sucre. Pueblo conocido también por La falla geológica del mismo nombre y como una de las ciudades más sismicas del país.

Hoy en la mañana lo vi en un programa dedicado a él, en Latino por Televen, donde se le ve que su adicción a la caña (alcohol), no paso debajo de la mesa. Está golpeadisimo, delgado y muy dañado por sus excesos, pese a que durante los años ochenta se habló mucho de las veces que había entrado en clínicas para desintoxicarse. Por cierto esas clínicas eran las cubanas, creo que las mismas donde internaban a Maradona. Es decir; esas clínicas son una mierda.

Su voz casi no se entiende cuando habla, parece que estuvieras hablando con un indigente que tiene en el bolsillo de atrás una botellita de aguardiente.

Sin embargo sigue siendo ese personaje sincero y humilde, demás como buen oriental buen echador de broma.

Y pese a todas esas cosas que escribí, me declaro un ferviente seguidor del personaje, de sus canciones aunque no he ido a sus conciertos. Guacara, A cuerpo cobarde, Maria Antonio, son una de las mejores canciones que tenemos en el país como música venezolana, espero que los encargados de las programaciones radiales, se acuerden de esta bella y preciosa música.

Gualberto Ibarreto

Gualberto Ibarreto es un cantante de música venezolana que uno mucho extraña cuando va en el carro y lo único que ponen es música llanera, (muy buena por cierto pero también hay otros estilos).

Gualberto canta los que se llama la música oriental venezolana, que tiene una mezcla de Polo Margariteño, bolero y bastante Cuatro (el instrumento).

Gualberto Ibarreto nación el 12 de julio de 1947, es decir que ya está próximo a cumplir los 60 años de edad. En la población de El Pilar estado Sucre. Pueblo conocido también por La falla geológica del mismo nombre y como una de las ciudades más sismicas del país.

Hoy en la mañana lo vi en un programa dedicado a él, en Latino por Televen, donde se le ve que su adicción a la caña (alcohol), no paso debajo de la mesa. Está golpeadisimo, delgado y muy dañado por sus excesos, pese a que durante los años ochenta se habló mucho de las veces que había entrado en clínicas para desintoxicarse. Por cierto esas clínicas eran las cubanas, creo que las mismas donde internaban a Maradona. Es decir; esas clínicas son una mierda.

Su voz casi no se entiende cuando habla, parece que estuvieras hablando con un indigente que tiene en el bolsillo de atrás una botellita de aguardiente.

Sin embargo sigue siendo ese personaje sincero y humilde, demás como buen oriental buen echador de broma.

Y pese a todas esas cosas que escribí, me declaro un ferviente seguidor del personaje, de sus canciones aunque no he ido a sus conciertos. Guacara, A cuerpo cobarde, Maria Antonio, son una de las mejores canciones que tenemos en el país como música venezolana, espero que los encargados de las programaciones radiales, se acuerden de esta bella y preciosa música.

Puzzle Bobble adictivo


Este juego ahora transformado en Flash era o sigue siendo una de las principales atracciones para mi cuando existía en las maquinitas del CCCT cerca de donde estaba antes Paladium.

El caso es que este juego trata de hacer un rompecabezas donde tienes que juntar tres o más esferas del mismo color para descartarlas y evitar que te aplaste el techo que cada cierto tiempo baja un poco.

Lo que te recomiendo al jugarlo, es que te pongas un cronómetro para que puedas hacer tu vida, porque si no lo haces, puedes pasar años jugándolo.

Por cierto es muy fácil de jugar, Enter para empezar, las flechitas derecha-izquierda para dirigir el blanco y la barra espaciadora para disparar. Así que a divertirse el fin de semana.

Por cierto lo puedes jugar haciendo click aquí

Zona Negra Parte IV

Zona Negra Parte IV

Puedes leer las anteriores aquí la primera parte, y aquí la tercera y cuarta

-¿Como crees que podamos entrar? le pregunté a Crispulo cuando vimos o pudimos descubrir que en verdad se trataba de una puerta camuflada para que pareciera parte del terreno.

-No se pero debe haber como una especie de llave como los estacionamientos, porque se nota que el Jeep se paró y luego arrancó pero nadie se bajó, a abrir el portón. Señaló Crispulo. -Otra cosa, no me digas más Señor Crispulo-, interrumpió antes de que comenzara a hablar.- Dime Cris o llamame por mi apellido por favor.

-Bueno Cris…¿y si hay algún centinela?- Le dije señalándole a los arboles.

-Ya nos hubieran disparado o sacado. Esto está solo, lo que podemos hacer es ver si conseguimos la manera de entrar-. Vio un pequeño agujero en un árbol. Lo rodeó y levantó un cable, y sonriendo al cielo pero en silencio. Volvió al agujero en la parte frontal del árbol, parecía que vivía una araña o eso querían hacer parecer. Metió la mano…

Todo pasó muy rápido pero voy a ver si lo puedo describir. A la izquierda estaba Cris con una meno dentro de un tronco de un árbol.

Yo estaba parado unos pasos más adelante de él. De pronto una especie de cortina nos rodeó como si se tratara de un disfraz gigante y una especie de placa gigante bajó inmediatamente de un lado de la montaña. La placa parecía más bien una navaja automática gigante, porque salió de una estrecha hendidura en la montaña y quedando suspendida en el aire sin chocar en la tierra del camino, quedó esperando a que nos montásemos.

Sentí el jalón fuerte en la espalda de Cris llevándome a subirme en nuestro nuevo transporte hacia lo desconocido. Rápidamente di un brinco esperando escuchar el estruendo sobre la placa de metal, pero nada.

Se oyó un suave siseo y tuvimos que agacharnos para no caernos del movimiento, que pese a ser lento de manera vertical, era rápido horizontalmente.

Como un acto reflejo de mi cuerpo, presioné el GPS y se lo mandé por texto a mi esposa. Afortunadamente la cobertura todavía estaba a full señal.

LA CUEVA

Una vez terminó el trayecto del “ascensor”, bajamos en una especie de puerto o plataforma de concreto que parecía estar al aire libre pero a la vez no. La luz de día entraba pero no se podía ver por completo el cielo.

-Le dicen túnel vegetal-. Dijo Cris con un gesto de englobar todo el lugar. -Pero no sabemos que hay para abajo.

-Abajo, ¿donde abajo? -. Dije con aire de indiferencia antes de retroceder un paso y sentarme después de ver aquel abismo que tenía fondo, pero a varias decenas o quizás metros de profundidad. -Coño por que no me dijiste, me pude haber caído-. reclamé.

Cris hizo un gesto de indiferencia y saltó del ascensor, seguido de mi. Inmediatamente la plataforma se encogió haciendo un siseo y se perdió de vista en la primera esquina, quizás volviendo a la puerta por donde llegamos a ese lugar.

-Si te hubiese dicho que cuidado con la caída quizás te hubieses asustado y tu habrías caído. Pero dejemos eso así. ¿Le mandaste la posición a tu esposa?

Casí lo había olvidado, levanté mi mano derecha (yo uso el reloj en la derecha), apreté el botón pero no hubo pitidos de lectura del GPS. Lo hice en tres oportunidades más, y nada. Probé con el celular y fue inutil. No llegaba a marcar ni siquiera. -Nada Cris, no hay cobertura.

-O quizás quieren que no tengamos cobertura-. expectó mi compañero quien ya se ponía en marcha. Antes de seguirlo, aproveché de sacar mi cámara de fotos digitales y de rollos, para tomar fotografías.

Durante uno de los brillos de los flashes, vi algo que resplandeció. Estaba justo al final del riel de la plataforma que nos había llevado hasta allá desde la entrada de la montaña. Era una especie de cilindro de más de dos metros de altura. Se podía leer claramente Mercedes Benz Hidraulic 1955, lo demás no se podía ver porque se ocultaba en la curva del aparato. Era tecnología alemana. Guardé la cámara y seguí en dirección a Cris que ya tenía varios metros delante de mi.

-Cuidado, agachate.- aunque parezca ilógico, mi compañero gritó susurrándome, señalándome el jeep que habíamos visto temprano. Vimos el vehículo pero de sus ocupantes nada. Estábamos detrás de esos barriles donde se transporta el petróleo. Golpeé uno con el puñito de los dedos y estaba vacío, y también oxidado. Era de color blanco y decía por fuera Lagoven.

Esperamos más de 10 minutos pero los ocupantes del vehículo no estaban cerca. Así que salimos con cautela y caminamos a lo que parecía una puerta.

“No pase, solo personal autorizado”

Decía el cartel medio oxidado con letras largas y sin serif. Lo otro que pude apreciar era la carencia de tecnología que había. Nada de cámaras o al menos no las veía, nada de las típicas cerraduras con combinación que tanto aparecen en las películas. Ni siquiera un lector de tarjetas.

Me puse de pie y comencé a girar hacia abajo la larga manilla de la puerta, chilló un poco por la humedad y por lo antigua que era. Abrió y empujé la puerta… oscuridad total.

Saqué una de las 4 linternas que llevaba y alumbré hacia adentro. Hubo un ruido lejano. Después más cerca. Mi cuerpo reaccionó rápidamente y comencé a correr a donde estaban los barriles. Por mi mente pasó aquella escena de El Retorno del Jedi luego que Han Solo pusiera los explosivos en el escudo de la luna de Endor y saliera corriendo gritándole a todos que se pusieran en cubierto.

Yo me golpeé la rodilla cuando me oculté detrás de los barriles, busqué a Cris con la mirada pero el todavía seguía parado al frente de la puerta, dio un pasó al lado y puso su espalda contra la pared que sostenía la puerta. Me vio y dibujó en su marcada cara un gesto interrogante.

El ruido se hizo más fuerte, yo ya me había armado con mi cámara para tomarle fotos a cualquier cosa que saliera de “la puerta”.

De pronto, unos 15 o 20 murciélagos salieron chillando por la puerta para perderse en lo alto de los árboles.
Al cabo de unos segundos, volvió el silencio y Cris entró en la puerta, después lo seguí yo.

Alumbrando con las linternas, se podía ver mejor dentro de la cueva.

-No puedo creerlo, será posible que sea cierto-. le pregunté a mi compañero.
-Lo mejor es averiguar que será esto- dijo Cris.

… continuará

Zona Negra Parte IV

Zona Negra Parte IV

Puedes leer las anteriores aquí la primera parte, y aquí la tercera y cuarta

-¿Como crees que podamos entrar? le pregunté a Crispulo cuando vimos o pudimos descubrir que en verdad se trataba de una puerta camuflada para que pareciera parte del terreno.

-No se pero debe haber como una especie de llave como los estacionamientos, porque se nota que el Jeep se paró y luego arrancó pero nadie se bajó, a abrir el portón. Señaló Crispulo. -Otra cosa, no me digas más Señor Crispulo-, interrumpió antes de que comenzara a hablar.- Dime Cris o llamame por mi apellido por favor.

-Bueno Cris…¿y si hay algún centinela?- Le dije señalándole a los arboles.

-Ya nos hubieran disparado o sacado. Esto está solo, lo que podemos hacer es ver si conseguimos la manera de entrar-. Vio un pequeño agujero en un árbol. Lo rodeó y levantó un cable, y sonriendo al cielo pero en silencio. Volvió al agujero en la parte frontal del árbol, parecía que vivía una araña o eso querían hacer parecer. Metió la mano…

Todo pasó muy rápido pero voy a ver si lo puedo describir. A la izquierda estaba Cris con una meno dentro de un tronco de un árbol.

Yo estaba parado unos pasos más adelante de él. De pronto una especie de cortina nos rodeó como si se tratara de un disfraz gigante y una especie de placa gigante bajó inmediatamente de un lado de la montaña. La placa parecía más bien una navaja automática gigante, porque salió de una estrecha hendidura en la montaña y quedando suspendida en el aire sin chocar en la tierra del camino, quedó esperando a que nos montásemos.

Sentí el jalón fuerte en la espalda de Cris llevándome a subirme en nuestro nuevo transporte hacia lo desconocido. Rápidamente di un brinco esperando escuchar el estruendo sobre la placa de metal, pero nada.

Se oyó un suave siseo y tuvimos que agacharnos para no caernos del movimiento, que pese a ser lento de manera vertical, era rápido horizontalmente.

Como un acto reflejo de mi cuerpo, presioné el GPS y se lo mandé por texto a mi esposa. Afortunadamente la cobertura todavía estaba a full señal.

LA CUEVA

Una vez terminó el trayecto del “ascensor”, bajamos en una especie de puerto o plataforma de concreto que parecía estar al aire libre pero a la vez no. La luz de día entraba pero no se podía ver por completo el cielo.

-Le dicen túnel vegetal-. Dijo Cris con un gesto de englobar todo el lugar. -Pero no sabemos que hay para abajo.

-Abajo, ¿donde abajo? -. Dije con aire de indiferencia antes de retroceder un paso y sentarme después de ver aquel abismo que tenía fondo, pero a varias decenas o quizás metros de profundidad. -Coño por que no me dijiste, me pude haber caído-. reclamé.

Cris hizo un gesto de indiferencia y saltó del ascensor, seguido de mi. Inmediatamente la plataforma se encogió haciendo un siseo y se perdió de vista en la primera esquina, quizás volviendo a la puerta por donde llegamos a ese lugar.

-Si te hubiese dicho que cuidado con la caída quizás te hubieses asustado y tu habrías caído. Pero dejemos eso así. ¿Le mandaste la posición a tu esposa?

Casí lo había olvidado, levanté mi mano derecha (yo uso el reloj en la derecha), apreté el botón pero no hubo pitidos de lectura del GPS. Lo hice en tres oportunidades más, y nada. Probé con el celular y fue inutil. No llegaba a marcar ni siquiera. -Nada Cris, no hay cobertura.

-O quizás quieren que no tengamos cobertura-. expectó mi compañero quien ya se ponía en marcha. Antes de seguirlo, aproveché de sacar mi cámara de fotos digitales y de rollos, para tomar fotografías.

Durante uno de los brillos de los flashes, vi algo que resplandeció. Estaba justo al final del riel de la plataforma que nos había llevado hasta allá desde la entrada de la montaña. Era una especie de cilindro de más de dos metros de altura. Se podía leer claramente Mercedes Benz Hidraulic 1955, lo demás no se podía ver porque se ocultaba en la curva del aparato. Era tecnología alemana. Guardé la cámara y seguí en dirección a Cris que ya tenía varios metros delante de mi.

-Cuidado, agachate.- aunque parezca ilógico, mi compañero gritó susurrándome, señalándome el jeep que habíamos visto temprano. Vimos el vehículo pero de sus ocupantes nada. Estábamos detrás de esos barriles donde se transporta el petróleo. Golpeé uno con el puñito de los dedos y estaba vacío, y también oxidado. Era de color blanco y decía por fuera Lagoven.

Esperamos más de 10 minutos pero los ocupantes del vehículo no estaban cerca. Así que salimos con cautela y caminamos a lo que parecía una puerta.

“No pase, solo personal autorizado”

Decía el cartel medio oxidado con letras largas y sin serif. Lo otro que pude apreciar era la carencia de tecnología que había. Nada de cámaras o al menos no las veía, nada de las típicas cerraduras con combinación que tanto aparecen en las películas. Ni siquiera un lector de tarjetas.

Me puse de pie y comencé a girar hacia abajo la larga manilla de la puerta, chilló un poco por la humedad y por lo antigua que era. Abrió y empujé la puerta… oscuridad total.

Saqué una de las 4 linternas que llevaba y alumbré hacia adentro. Hubo un ruido lejano. Después más cerca. Mi cuerpo reaccionó rápidamente y comencé a correr a donde estaban los barriles. Por mi mente pasó aquella escena de El Retorno del Jedi luego que Han Solo pusiera los explosivos en el escudo de la luna de Endor y saliera corriendo gritándole a todos que se pusieran en cubierto.

Yo me golpeé la rodilla cuando me oculté detrás de los barriles, busqué a Cris con la mirada pero el todavía seguía parado al frente de la puerta, dio un pasó al lado y puso su espalda contra la pared que sostenía la puerta. Me vio y dibujó en su marcada cara un gesto interrogante.

El ruido se hizo más fuerte, yo ya me había armado con mi cámara para tomarle fotos a cualquier cosa que saliera de “la puerta”.

De pronto, unos 15 o 20 murciélagos salieron chillando por la puerta para perderse en lo alto de los árboles.
Al cabo de unos segundos, volvió el silencio y Cris entró en la puerta, después lo seguí yo.

Alumbrando con las linternas, se podía ver mejor dentro de la cueva.

-No puedo creerlo, será posible que sea cierto-. le pregunté a mi compañero.
-Lo mejor es averiguar que será esto- dijo Cris.

… continuará